Manifiesto contra la prioridad nacional de VOX de 2026
| Quiero manifestar mi preocupación por la deriva reciente de Vox en cuestiones que considero fundamentales.
Mi posicionamiento nace de un principio básico: la defensa de la igualdad ante la ley entre hombres y mujeres, sin distinciones arbitrarias ni tratamientos diferenciados por razón de sexo, origen o cualquier otra condición. Este ha sido siempre el eje central de mi actividad. Sin embargo, en los últimos días observo con inquietud una evolución en el discurso político que introduce elementos de confrontación identitaria y planteamientos que se alejan de ese principio de igualdad jurídica universal. Considero que este tipo de derivas no contribuyen a la cohesión social ni al objetivo de construir un sistema justo para todos. Por ello, anuncio la retirada de cualquier apoyo o afinidad hacia Vox mientras mantenga esta línea. La historia reciente en España ofrece ejemplos claros de cómo los movimientos pueden desviarse de sus objetivos iniciales. Tras el impacto social del Atentado del 11 de marzo de 2004, se generó un fuerte movimiento ciudadano que cuestionaba estructuras políticas y demandaba regeneración democrática, lo sé porque estuve allí: la noche de las lecheras en Princesa y las tardes de Sol. Aquel impulso cristalizó años después en el surgimiento de Podemos, que inicialmente canalizó un sentimiento de cambio que no compartía pero inicialmente entendí. Sin embargo, con el tiempo, figuras como Pablo Iglesias orientaron ese “péndulo” hacia posiciones ideológicas concretas que nada tenían que ver con el péndulo inicial. El resultado fue una progresiva manipulación de la voluntad del pueblo: de más democracia se pasó a la típica política mierdera mediterránea. Este fenómeno —el desplazamiento del péndulo hacia intereses particulares o agendas ideológicas— no es exclusivo de un espacio político. Es un riesgo constante en cualquier movimiento que olvida su base fundacional. Desde Wikiviogen queremos un partido que respalde:
No apoyaremos proyectos que, en lugar de corregir desigualdades, generan nuevas divisiones o sustituyan unas formas de trato desigual por otras. Nuestro compromiso no es con siglas, sino con principios y este intento de VOX por no dejar fuera a ese porcentaje de mujeres que quieren tener las leyes de su lado es muy torticero. Para este VOX preferimos el bipartidismo de corruptos e incompetentes: podemos enseñar a la sociedad pero solo si tenemos principios y no pensamos en cuotas de voto cortoplacistas. |