Paralelismos entre manipulaciones y abusos históricos y la industria viogen

De Violencia de Genero

La manipulación de la cifra del "0,03%" en la crisis de los opiáceos de EEUU de 1990 - 2010

De la misma forma que la Fiscalía española manipula la cifra de denuncias falsas con su cifra cambiante (0,001%, 0,008%, 0%, 0,00001%), otros organismos ya habían manipulado con cifras infinitesimales en el pasado.

En 1980, en el New England Journal of Medicine, Hershel Jick y Jane Porter publicaron una carta al editor, no un estudio.


“De 11.882 pacientes hospitalizados que recibieron al menos un opioide, solo cuatro casos de adicción fueron documentados.”, estudio original [1]


Lo que NO decía (y luego se ocultó cuando se hacía alusión a ese dato) es que:

  • los opioides fueran seguros a largo plazo
  • no causaran adicción en pacientes ambulatorios (que estaban en su casa)
  • fueran adecuados para dolor crónico

El contexto real de esa cifra era muy concreto:

  • pacientes hospitalizados
  • uso a corto plazo
  • bajo supervisión médica estricta
  • sin seguimiento tras el alta

Esa carta terminó siendo citada más de 600 veces en artículos, guías clínicas y materiales promocionales casi siempre sin aclarar que era una carta breve y no un ensayo clínico.

Se convirtió en una “verdad” repetida por autoridad, no por evidencia. Tal fue el abuso cometido por una red clientelar de manipuladores, en teoría profesionales, que se hicieron un documental y una película de alto presupuesto.


La actriz Kaitlyn Dever interpreta a una adolescente fallecida por su adicción causada por mentiras institucionales

La carrera de los juzgados por ser cada vez más misándricos